Victoria. Semana 28/7 al 04/78
Mariana, entre rejas
La hija de Victoria y Elisa son detenidas tras comprar droga. En la celda, sufren el acoso de una compañera.
QUÉ HA PASADO:
- Enrique Mendoza se pone furioso al saber que Paula está embarazada.
- Mariana quiere obtener dinero para comprar droga.
- Santiago pelea con Claudio, el amante de Camila.
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Guillermo, presionado por el propietario de la emisora
de radio, despide a Jerónimo Acosta.
Con los preparativos de su boda en marcha y su embarazo cada vez más avanzado, Paula considera que Sebastián debería buscar un empleo serio y le propone entrar en el bufete de su padre. Sin embargo, el muchacho, que no quiere que nadie le regale nada, se niega.
Ante la imposibilidad de contactar con Victoria, Jerónimo se presenta en casa de Camila, pero allí tampoco la encuentra. Desanimado, el periodista se desahoga con su amiga, contándole que acaban de despedirlo “gracias a Enrique”.
Ella tampoco atraviesa su mejor momento: acostarse con Santiago fue un error y ahora el adolescente no deja de presionarla para continuar con su aventura. Se siente tan agobiada que también se confiesa con el periodista e incluso le pide consejo sobre cómo enfrentarse a una situación que la supera.
Entre tanto, en el hogar de los Mendoza, Victoria acaba de encontrar una botella de licor vacía en el dormitorio de su hijo y, extrañada, pregunta a Carlota.
Aunque no quiere preocupar a su patrona, la empleada opta por decir la verdad: “Últimamente, el chico está bebiendo demasiado debido a una pena de amor”.
Este no es el único problema que acecha a la señora de la casa. La menor de sus hijas sigue empeñada en conseguir éxtasis, pero hay un inconveniente: el dinero. Resuelta a obtenerlo a toda a costa, acaba quitándoselo a su madre sin que esta se dé cuenta.
Tras la conversación con Camila, Acosta habla con Santiago para convencerlo de que su relación con la señora es una quimera. Sin embargo, el muchacho no le hace demasiado caso, pues entiende que no es la persona más indicada para darle consejos, ya que también está enamorado de una mujer mayor.
A la mañana siguiente, Valeria queda con su ex compañero y le insiste para que trabaje con ella en un nuevo proyecto, pero él rechaza el ofrecimiento.
Con el dinero en su poder, Mariana llama por teléfono a Elisa para que la acompañe a comprar droga. Aunque no le parece bien, la muchacha accede, puesto que no quiere que su amiga vaya sola. Pero antes se dejan caer por el bar donde se encuentra Arturo, porque la menor de los Mendoza está ansiosa por presentárselo a Elisa.
Después de hacerlo, refuerza su deseo de comprar éxtasis, pues sólo tomándolo es capaz de desinhibirse y comportarse con el chico como a él le gusta.
Helena trabajará de nuevo como psicóloga
Sin sospechar lo que trama su díscola hija, Victoria deja una nota a Jerónimo en casa de Camila. Y es que, aunque no quiere reconocerlo, no sabe cómo afrontar el asunto de su hijo y la única persona con la que le apetece desahogarse es con Acosta. Este, nada más recibir el mensaje, se emociona ante la posibilidad de ver a su amada y corre feliz a reunirse con ella.
Mariana y Elisa llegan al callejón donde se distribuye el éxtasis y, tras negociar con uno de los camellos, se hacen con la mercancía. Justo cuando van a irse, llegan varios coches patrulla. Antes de que las chicas puedan reaccionar, los agentes las apuntan con sus armas y las detienen junto a los traficantes. Todos terminan en comisaría.
Ajena a esto, Victoria cena tranquilamente con Jerónimo y Camila. Durante la velada, la señora se entera de que a su amigo lo han despedido por culpa de su todavía esposo. “No te imaginas cuánto lo lamento”, le asegura con un gran sentimiento de culpa.
Mientras tanto, en el apartamento de Tatiana se produce una conversación un poco tensa. La abogada insiste a Enrique en que tener un hijo los uniría aún más. Sin embargo, él trata de quitarle la idea de la cabeza, pues se ve demasiado mayor para ser padre de nuevo.
La charla se ve interrumpida por la llamada telefónica de un agente de policía, que le comunica la grave situación en la que se ha visto envuelta su hija pequeña.
Tatiana nota tan nervioso y enfadado a Enrique que le dice que ella se ocupa de todo. Mientras tanto, él se afana en localizar a su esposa para contarle lo ocurrido. Cuando se entera de que se encuentra en casa de Camila, se presenta allí de inmediato, pero lo que ve lo pone todavía de peor humor.
Victoria está muy relajada y en bata junto a Jerónimo. Semejante escena le hace perder los papeles y culpar a su mujer del embarazo de Paula, el problema de Mariana con las drogas y la vida libertina de Santiago. Acto seguido, se marcha dejándola destrozada. Por suerte, Acosta está allí para consolarla.
Pese a los esfuerzos de Tatiana, la menor de los Mendoza pasará la noche en comisaría. Allí sufrirá el acoso de una compañera.
Santiago, que ignora lo que está pasando con su hermana, recurre de nuevo al alcohol para ahogar sus penas de amor. Enrique lo pilla y lo echa de casa. Poco después, llega Victoria y se produce entre ellos otra discusión. “Has destruido nuestro hogar, ahora sí que tengo claro que no deseo volver contigo”, le dice antes de pedirle el divorcio.
A la mañana siguiente, las gestiones de Tatiana dan sus frutos y Mariana vuelve a casa. Los Mendoza aprovechan el feliz regreso para reunir a sus hijos y anunciarles su separación definitiva. Además, obligan a la benjamina a ir al psicólogo, pues creen que ese es el tipo de ayuda que necesita. Incluso le sugieren que sea Elena la encargada de tratarla.
Pasan los días y Victoria está muy triste. Camila, consciente de que Jerónimo es el único que puede animarla, le prepara un encuentro sorpresa con él. Conseguido su objetivo, acepta la invitación de Santiago para ir a la finca familiar. La idea es poder hablar sobre su relación sin temor a ser descubiertos. Pero el plan no resultará como ellos esperan…
Victoria se ve obligada a interrumpir su maravillosa tarde con Jerónimo tras recibir una llamada desde la finca. El encargado requiere su presencia allí, ya que aún no ha recibido un dinero que necesita para sufragar ciertos gastos. Al llegar, la señora descubre sorprendida a su hijo regalándole tiernas caricias a Camila.
Victoria se enfada con Camila
La hija de Mercedes está desconcertada tras descubrir el romance que su amiga mantiene con Santiago. Tan sorprendida como enfadada, pide una explicación a Camila. Esta, arrepentida, le confiesa que no ha podido evitarlo pese a creer desde el principio que esa relación es una equivocación.
Martín, preocupado por su padre
El pequeño nota cabizbajo a Jerónimo desde que se quedó sin trabajo. Dispuesto a ayudarlo, habla con Silvia. “Mamá, a papá lo han echado de la radio y tiene problemas de dinero. Deja que vuelva contigo”, le suplica.
QUÉ VA A PASAR:
- Mercedes y su hija Fernanda sufren un grave accidente de tráfico.
- Mariana se entera de la historia de amor entre Santiago y Camila.









